Sexología

¿Para qué sirve la sexología?

La sexualidad es una forma de comunicación con la pareja, liberar tensiones, divertirse, obtener placer, pero también, en algunos casos, puede ser motivo de dolor, insatisfacción o discusiones en la pareja.

En este modelo terapéutico intentamos resolver, en el hombre y en la mujer, los problemas derivados de la sexualidad, tanto a nivel individual como de pareja.

Los problemas más frecuentes que podemos encontrarnos en consulta son:

Disfunciones sexuales masculinas: Disfunción eréctil (impotencia), eyaculación precoz, eyaculación retardada, deseo sexual inhibido. Disfunciones sexuales femeninas: Deseo sexual inhibid, anorgasmia (falta de orgasmo), miedo o rechazo al sexo, vaginismo (espasmos de los músculos vaginales que provocan dolor durante la penetración)

¿Para qué sirve la sexología?
¿Que es el ejercicio de la sexualidad?

¿Qué es el ejercicio de la sexualidad?

El ejercicio de la sexualidad no se limita sólo a lo que hacemos con nuestros genitales, que son los órganos cuyo funcionamiento está relacionado con la reproducción sexual, porque, aunque la parte corporal y fisiológica es importante, también hay un factor psicológico y este depende de los sentimientos, la autoestima, los valores, las actitudes, la relación con el propio cuerpo y las creencias que tenemos sobre lo que nos «corresponde» hacer o no hacer, por ser hombres o mujeres.

Hoy en día con las nuevas tecnologías han surgido nuevos métodos de control del cuerpo, pero también nuevas maneras de expresión y representación de este.

La sexología en un pilar importante en la relación de pareja, no esperes más y pide tu cita

¿Cómo puede ayudar la sexología en la relación de pareja?

Cuando tenemos problemas en la vida sexual lo importante es acudir a una terapia de pareja y realizar una terapia sexual. Fortaleciendo nuestras relaciones íntimas y nuestra vida en pareja en general. Mantener una vida sexual sana es algo muy importante en toda relación y siempre no es fácil, pudiendo aparecer tensiones o discusiones. Incluso pudiendo llegar al divorcio o la separación.

El sexo no es solo fuente de placer, sino que mejora nuestra comunicación, intimidad, confianza y compromiso. Además, proporciona bienestar físico y psicológico, así como en la salud en general.

Los problemas de pareja inevitablemente afectan a nuestra sexualidad y a nuestras relaciones íntimas. Ante estas situaciones, muchas parejas no son capaces de gestionar los problemas en la relación, y por tanto tampoco los que se refieran a las relaciones sexuales, generando la pareja al ver frustrado sus intentos por resolver la problemática puede generar más tensiones entre ambos y por lo tanto más situaciones de conflictos.

Esto provoca una gran frustración y sensaciones de malestar. En parte, nos encontramos motivados para solucionar nuestros problemas y volver a disfrutar plenamente de nuestra relación y de nuestros encuentros íntimos. Pero, por otro lado, aparece la impotencia y el hastío cuando por más que intentemos mejorar la situación, esta permanece igual o peor.

Hay personas que creen que buscar ayuda profesional es un fracaso. De hecho, lo más aconsejable es buscar ayuda, mejor aún si es al inicio de la problemática. Dar este paso es un acto de valentía y de lucha por lo que se quiere, en la mayoría de los casos solo acude un miembro a pedir ayuda, posteriormente si se observa que el problema es de ambos se intenta que la otra parte acuda a las sesiones.

El resultado de acudir a terapia en pareja o a una terapia sexual dependerá de muchos factores. Sin embargo, existen dos factores fundamentales para el éxito. Estar motivado para trabajar el problema y el esfuerzo que pongan las partes en la realización de las tareas para casa.

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